DESPUÉS
DEL MILAGRO MEXICANO ¿QUÉ FUE DE MÉXICO?
(1970-1980)
La estrategia política del gobierno
de Luis Echeverría fue acelerar el desarrollo económico y distribuir los
resultados de manera más equitativa a través de la expansión acelerada del
sector público y su papel cada vez más amplio en la toma de decisiones
económicas. El impacto global de la política económica aplicada fue la venta
del sector privado y los desequilibrios económicos, el crecimiento de la
inflación y un aumento del déficit de la balanza de pagos al final de su
mandato.
José López Portillo (1976-1982) quería
recuperar la confianza perdida en su anterior administración. Se basó en tres
puntos: 1) reforma económica, 2) reforma política y 3) reforma administrativa.
Estas reformas tenían como objetivo resolver problemas nacionales que se veían
agravados por la incapacidad de brindar soluciones oportunas. Con este fin, se
creó el Plan de Desarrollo Global en 1979.
En el terreno de la economía, el crecimiento se empezaba a topar con
fuertes obstáculos para la continuidad. Las actividades con más desequilibrio
económico era el estancamiento agrícola, el desequilibrio externo y la búsqueda
de nuevos campos de expansión para el sector industrial.
“Echeverria con su proyecto
modernizador enfrentaba la problemática para la recomposición de las finanzas
públicas, la productividad de la agricultura y la industria, pero, además,
impulso las exportaciones manufactureras para un nuevo orden económico internacional”.
(Chávez, s/f. pág. 9).
El
presidente Echeverría sin duda representó el fracaso de las políticas económicas de
muchas personas durante su gobierno. El propósito era recaudar fondos, incrementar la
disponibilidad del Banco de México, ahorrar e invertir en el país, incrementar
el financiamiento externo y mantener una coalición inflacionaria entre México y
Estados Unidos.
La firma del
convenio de estabilización del Gobierno mexicano con el Fondo Monetario
Internacional implicaba la delimitación especifica de otra variante de la
política económica estatal.
“El proyecto modernizador de Echeverría dio a fin por la estreches de su
proyecto político de control y legitimidad, y la fractura que sufrió su
estrategia exportadora fue el advenimiento de la recesión de 1974-1975 en la
economía internacional” (Chávez, s/f. pág. 10).
Un factor fundamental que propició el fin del proyecto modernizador fue
la caída del sector agrícola, la inversión del gobierno en el campo bajo y con
esto los precios incrementaron lo que provocó un descontento social. Por otra
parte, la caída de los precios internacionales complicaron la inversión en el
campo y acentuaron la crisis del sector. Este deterioro en el ámbito agrícola
redujo las exportaciones, lo que orilló al gobierno a pedir más crédito.
Al existir los
problemas económicos la moneda mexicana se vio afectada ocasionando desempleo y
carencias entre la población mexicana “Lo que causó la caída de la moneda y la recesión interna de
1976-1977 fue la "dolarización" de la economía, que se hizo
inevitable debido a la frontera abierta de México con Estados Unidos”.
(Whitehead 2016, pág. 18).
Se coincide con lo siguiente:
La política monetaria, permite
financiar los créditos preferenciales para el sector industrial y agropecuario,
puesto que, apoyo a estos sectores con créditos a tasas de interés y plazos de
pagos preferenciales para reducir sus deudas.
(Huerta,
Chávez, Flor, 2003, pág. 58).
En otras
palabras, México no estaba preparado para enfrentar programas que se
establecieron para reducir la deuda, Al ser devaluada la moneda se presento el
aumento del gasto público y la devaluación era inmediato por lo que en 1976 el
banco de México se retiró el mercado y nuestra moneda quedo en flotación,
determinando su valor por la oferta y la demanda. El cambio que se presentó en
la moneda fue un valor de 12.50 aumento a 20.60 pesos por dólar, es decir que
el 64.8% existió en la devaluación.
Fuente:
Aguirre, 2010.
La imagen de arriba es
una ilustración que muestra la repentina
devaluación
de la moneda, que es la principal razón de la crisis económica de México
desde 1976 hasta la actualidad. La primera gran devaluación se produjo en 1976, al final
del gobierno de Luis Echeverría, al 76%. Durante su mandato en
José López Portillo durante los siguientes seis años, los tipos de cambio fluctuaron,
manteniendo una igualdad de 22-25 pesos por dólar.
“En 1982, debido a un fuerte desequilibrio de las finanzas
públicas (caída del precio del petróleo, inflación fuera de control, excesivo
endeudamiento externo, aumento de las tasas de interés internacionales,
derroche del gasto público, estatización y petrolización de la economía, fuga
de capitales, etc.), el gobierno se queda con las arcas vacías (sin reservas) y
se produce la más fuerte devaluación brusca que jamás se haya dado en México,
casi 500%, pasando el tipo de cambio de $26.16 hasta $149.25 por dólar
en un lapso muy corto.” (Aguirre, 2010)
El gobierno echeveriano
nombró
públicamente a un nuevo director del Banco de México en temas económicos,
pero no fue
suficiente
para detener o superar la crisis económica internacional que enfrenta
México. En este contexto, la inversión privada ha disminuido, el gasto público
ha aumentado significativamente y se han emitido billetes sin valor y
deuda externa.
“A partir de 1973 el incremento en la deuda externa que
pasó de 6 mil millones de dólares en el gobierno de Díaz Ordaz a 20 mil
millones de dólares y la disminución de la inversión privada se tradujeron en
un incremento importante del déficit público. La suma de todos estos factores
provocó una grave crisis económica en 1976, que se reflejó en una fuerte
devaluación del peso frente al dólar de más de 50%”. (De la Torre Villar,
Coord, 1978, pág. 200).
Fuente:
Aguirre, 2010.
Este
gráfico
muestra el resultado de la deuda externa ajustada total de México y su
participación en el PIB anual corriente. La deuda total incluye la deuda pública, la deuda
en garantía
pública, la deuda externa no garantizada y la deuda externa a corto plazo. Los
números que se muestran en las tablas y gráficos se utilizan como recursos
para el
Banco Mundial y el Banco de México
Como señala Huerta, Chávez, Flor:
El crecimiento del ingreso agrícola se sostuvo
principalmente en la producción nacional, en especial, por la contribución que
hacen los ingresos fijos como lo eran los empleados y trabajadores. También,
durante este periodo se apoya la capacitación de la mano de obra para formar
los cuadros profesionales que exige la industria, se construye infraestructura,
la política de precios de garantía permite que los bienes-salarios fuesen
bajos. (2003, pág. 56-58).
El
resultado del
sector agropecuario es que si la capacidad de producción del país es lenta, el
gasto público
no se puede iniciar de acuerdo con el ciclo económico de ese momento, y
si se toman
medidas críticas pero no drásticas, el problema de este sector se agravó y
decepcionante. Gastos a tener en cuenta. El petróleo ha primado sobre Pemex y su deuda.
Por
supuesto, esa decisión pudo haber sido incorrecta, como fue el caso
de los programas de inversión en la era Echeveria (las truchas).
De acuerdo con Vasconcelos:
Después de la crisis heredada por Luis Echeverría, López
Portillo centró sus esfuerzos en la explotación de hidrocarburos, solicitando
préstamos a la banca mundial para explorar nuevos yacimientos y mejorar la
infraestructura de Petróleos Mexicanos. Por los altos precios del petróleo, la
economía llegó a depender de las ganancias del denominado “oro negro”. El PIB
creció hasta 8% y se redujo el desempleo 50%.
(1986, pág. 202).
Las importantes
ganancias de la venta de petróleo y préstamos internacionales han incrementado
el gasto público y la inversión para acelerar la modernización e
industrialización del país. Se desperdiciaron abundantes recursos.
Desafortunadamente para él, los precios del petróleo cayeron drásticamente en
1981, lo que puso al país en una nueva crisis.
Los precios han bajado por sobreoferta de
petróleo a nivel internacional. El precio de la mezcla mexicana, que era de $
36,31 por barril en enero de 1981, alcanzó el nivel de $ 31,0 a fines de año.
Esta situación amenazó la gestión de PEMEX ya que el Ing. Díaz Serrano redujo
unilateralmente el precio del barril en $ 4,00 sin acuerdo previo. Esa decisión
finalmente sacrificó su trabajo, pero estaba claro que había hecho los ajustes
correctos a la baja dados los precios imperantes en el mercado internacional.
Esta situación redujo los ingresos petroleros, tanto por la caída de los
precios como por la falta de demanda del mercado.
Con base a las ideas de Fowler, dice:
El gobierno de José López Portillo se realizo entre el
viejo sistema intervencionista y el nuevo, neoliberal; entre un estado que
resolvía salarios, empleos, producción, crecimiento industrial y otro estado,
“mínimo”, con funciones acotadas a seguridad pública, educación y salud. (2015,
pág. 369).
La política
económica mostraba signos mínimos ante las clases medias y empresarial que las
orillaban a buscar nuevas formas de legitimación política.
Se argumenta lo siguiente:
El desprestigio del gobierno mexicano afecto las
relaciones exteriores, sobre todo con Estados Unidos. Los organismos
financieros internacionales suspendieron sus apoyos crediticios, en tanto que
el endeudamiento externo, el déficit gubernamental y los movimientos
especulativos de capital provocaron la devaluación y agudización de la crisis,
que finalmente obligo al gobierno entrante de José López Portillo a la firma de
un acuerdo de estabilización con el fondo monetario internacional. (Fowler,
2015, pág. 371).
López Portillo era casi rey en este
punto. Todas las decisiones se tomaron en Cheong Wa Dae y no hubo ninguna razón. Los periodistas de la
época escribieron que Lope Sportillo convirtió su gobierno en una "corte
palaciega, aristocrática y violenta que busca enriquecerse a una escala
escandalosa". Sus principales características fueron la corrupción, la
frivolidad y el nepotismo.
“Para tratar de frenar la fuga de capitales, el presidente López
Portillo tomó la decisión de nacionalizar la banca para controlar el mercado de
cambio de divisas. En el plano
político, la Ley de las organizaciones políticas y proceso electorales abrió
espacios importantes a la participación de la oposición en la Cámara de
Diputados, especialmente en la discusión del presupuesto”. (Vasconcelos, 1986,
pág. 202).
La flexibilidad de las importaciones
fue, como afirmo Fowler:
Uno de los errores del estado fue la
reducción ficticia y temporal de la inflación, también desnivelo de manera
drástica la balanza comercial mexicana. La solución no estaba en contra de la
inflación a través de las importaciones, sino en la restricción de la demanda
misma, lo que implicaba una política de contracción económica. (Fowler, 2015,
Pág. 383).
Eventualmente, se esperaba que por medio de la industrialización el país
pudiera abandonar la dependencia en la venta de los productos agropecuarios,
mineros, de la extracción de petróleo crudo y frutícolas, etc., esto era de
suma importancia para la obtención de divisas que el país necesitaba para su
modernización, puesto que, los precios tendían a dar un resultado bajo en
términos de intercambio con respecto a los bienes industriales.
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